Amor de Madre

AMOR DE MADRE

Durante la pandemia del Covid 19, con las medidas de aislamiento decretadas en en España durante dos meses, las personas de más de 65 años sufrieron el confinamiento doblemente, por un lado no podían ver a los suyos y por otro eran el grupo de riesgo de la enfermedad. El hecho de que el virus se cebara especialmente con ellos situo a muchos de ellos en un lugar en el antes no estaban: eran frágiles y mayores, eran vulnerables , un estornudo tuyo podía matarles.

Antes de eso una persona de 65 años era considerada todavía activa y fuerte. Hacían yoga, viajes, cocinaban para 20 personas en Navidad; eran imparables, pertenecían a una generación que sacó adelante a sus hijos y a sus padres y que con la crisis económica de 2008 también se hicieron cargo de sus nietos. Pero llegó marzo de 2020 y se les aisló más que a nadie, ahora eran sus hijos quien les hacían la compra pero se la dejaban en el rellano. Más de dos meses sin afectos, sin contacto.

Para una generación que ha pasado una postguerra y una dictadura, de repente este virus invisible ha arrasado con toda la fuerza de todo lo construido por ellas.

El confinamiento duró de mediados de marzo a principios de junio, con lo que el día de la madre (primer domingo de mayo) también les fue arrebatado.

Lancé una propuesta por Instagram una semana antes del día de la madre, que consistía en “una foto con tu madre en la que tu eras el débil y ella la fuerte”, para recordarnos también a nosotros mismos que esas personas a las que regañábamos durante el confinamiento si salían un momento a la calle , eran personas adultas que nos habían sacado adelante cuando sólo éramos un saco de mocos. Para que vieran lo guapas y fuertes que fueron y que el que tuvo retuvo, que esa persona sigue ahí y que lo sabemos.